jueves, 31 de diciembre de 2015

Oracion para Fin de Año y Año Nuevo

Oración de Fin de Año
Autor:  Padres Columbanos

Señor, al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de ti. Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor por lo que fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año: el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento las personas que a lo largo de estos meses ame, las amistades nuevas y los antiguos amores, los mas cercanos a mi y los que están mas lejos, los que me dieron la mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy quiero pedir perdón por el tiempo perdido, por el dinero malgastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías, y el trabajo mal hecho, por vivir sin entusiasmo. Por la Oración que fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.


Oración de Año Nuevo
Autor:  Padres Columbanos

Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad. Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Al empezar un año mas, detengo mi vida ante el nuevo calendario, aun sin estrenar, y te presento estos días que solo Tu sabes si llegare a vivirlos.

Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de compresión y paz.

Cierra tus oídos a toda falsedad; mis labios o palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre, en cambio, mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu se llene solo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti. Dame un año feliz, y enséñame a repartir felicidad.

Amen.

sábado, 6 de junio de 2015

¿Copiar es Robar?

¿Quien cree que copiar es igual a robar?¿ es legal es ilegal?,¿quien determina eso que es la Ley Sinde?,jeje tantos problemas mundanos para alguien que quiere saber mas de Dios .
Es increible,es mas diria un desafio  Diabolica-Mente Perfecto Diria mi Maestro
Vamos por parte transcribo la Ley Sinde

¿Qué es y cómo funciona la Ley Sinde?, en términos simples y sencillos

La Ley Sinde es el nombre informal con el cual se conoce a un apartado particular de la Ley de Economía Sostenible llamado "Disposición Final Segunda", en que el Gobierno de Rodríguez-Zapatero intenta enfrentar la crisis que atraviesa España actualmente. Fue propuesta en mayo de 2009.
Dicha Disposición Final Segunda consiste en una serie de cambios que afectan a:
La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (más conocida como LSSI).
La Ley de Propiedad Intelectual.
Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, (que se centra en la protección de la propiedad intelectual en el ámbito de la sociedad de la información y de comercio electrónico).
El objetivo de modificar estas leyes es permitir que un grupo de personas dependientes del Ministerio de Cultura (una comisión cultural o comisión de propiedad intelectual), tengan la potestad de cerrar páginas web que, de acuerdo a su propio criterio, vulnere los derechos propiedad intelectual previa autorización de los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo
Los cambios, como es de suponerse, vienen propuestos por la Ministra de Cultura, Ángeles Gonzales-Sinde, motivo por el cual se ganó el nombre de Ley Sinde.
Con las modificaciones hechas para lograr el acuerdo pactado entre los partidos PP, PSOE y CIU para hacer pasar la ley, la Ley Sinde es y funcionan de la siguiente manera:
Para que la Comisión de Propiedad Intelectual actue, debe recibir una denuncia (puede ser de particulares, cantantes, bandas, directores, como de una discográfica, estudio de cine, televisión, o sus respectivos representantes) ellos tendrán la potestad de determinar si hay falta o no; cuando determinan que sí, hay dos vías a recorrer:

El responsable de los contenidos que supuestamente vulneran la propiedad intelectual o aquellos que hospedan el contenido o aquel proveedor de acceso al que está conectado un servidor que hospeda los contenidos, inclusive quien los publicó tiene 48 horas para que, voluntariamente, retire el contenido en cuestión. Esto se hace por medio de una petición en la que no intercede ningún organismo jurídico. En caso de no retirarse ocurre lo siguiente:

Plazo de 2 días para que se presenten las pruebas del lado de quien demanda y del lado de quien es demandado, que se niega a retirar el contenido.
Plazo de 5 días para presentar las conclusiones de las pruebas introducidas por las partes.
La Comisión de Propiedad Intelectual tiene un plazo de 3 días para dictar resolución.
Tal resolución se presenta nuevamente a un juez quien la autoriza o no. Pero este juez no participa en el proceso mismo de determinación de culpabilidad (o no), simplemente ratifica o niega la conclusión.

Acudir a un juez para obtener una orden judicial por medio de la cual se piden los datos de aquel o aquellos que cometen la infracción al proveedor de servicios (generalmente será una empresa de hosting que opere dentro de España) y para que se retire el contenido que vulnera los derechos de propiedad intelectual (el Copyright, pues). Los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo tienen apenas 24 horas para autorizar o no. (como se explica en el inciso 7 del documento de acuerdo entre los partidos). El juez puede negarse si afecta al Artículo 18 apartados 1 y 3 de la Constitución Española. (No olvidemos que la primera versión de la Ley Sinde que se dio a conocer a finales de 2009 permitía este proceso sin la necesidad de intervención de un juez)

Los problemas de la Ley Sinde

Aunque un juez intervienga en varios puntos del proceso de actuación de la Comisión de Propiedad Intelectual, es justamente ese el primer y mayor problema: la denuncia y el propio hecho de determinar si hay falta se hace por una vía administrativa (es decir, un organismo del gobierno) y no por la vía judicial (es decir, una decisión hecha en juzgado, por jueces). ¿Por qué es este el mayor problema?:
Porque se vulnera un derecho y liberatad fundamental en España: la libertad de expresión. Que un organismo administrativo designado por un Ministerio (en este caso, el de Cultura) formado por personas que no conocemos, con facultades que desconocemos, se les otorgue tal poder y tal responsabilidad no solo es una falta de respeto a la ciudadanía, es darle una bofetada al sistema jurídico español.
Porque la actuación del juez en todo el proceso se limita al derecho de autorizar o no aquello que la comisión determinó. El juez no se ve involucrado ni tiene voz durante el desarrollo del proceso mismo. Por definición, la ausencia judicial en el proceso no garantiza que las decisiones de la comisión sean justas.
El segundo gran problema de la Ley Sinde es su origen. En diciembre se reveló por medio de las filtraciones de Wikileaks que la Disposición Final Segunda se gestó y redactó a partir de fuertes presiones de lobbys estadounidenses representantes de las industrias audiovisuales (es decir, los estudios y las discográficas). Toda la ley está "manchada" de las intervenciones de estas grandes empresas, al defender a toda costa sus intereses y arrastrar los derechos fundamentales de los ciudadanos españoles.

El tercer gran problema de la Ley Sinde es su tremenda falta de claridad con respecto a sus límites. Gran parte de la discusión (para bien y para mal) se ha centrado en la necesidad de regulaciones que impidan que, por medio del internet, algunas personas se lucren con el trabajo ajeno. El problema es que no es claro qué se penalizará y qué no. Aún más grave es que no necesariamente se tiene que probar el daño, sino que hay una posibilidad de causar daño (la existencia de enlaces a contenido con Copyright, por ejemplo).
El cuarto gran problema es la existencia de un blacklist o una lista negra controlada por la Comisión de la Propiedad Intelectual. En caso que los contenidos "infractores" no se encuentren dentro de España (ya sea que la empresa de hosting sea extranjera, o los servidores están en otro país o la persona en cuestión no viva en España) entonces podrán pedir que el IP o el dominio en cuestión sea bloqueado.
No creo que sea necesario explicar los peligros que la lista negra de sitios y direcciones IP que no pueden ser accedidos mientras estás dentro de España esté en control de unas cuantas personas. Esto es una muralla digital China en potencia.

Las acciones, las protestas

Al conocerse la existencia de la Disposición Final Segunda y sus intenciones por parte del Ministerio de Cultura y su ministra Ángeles González-Sinde, un gran grupo de personas nos pusimos de acuerdo y lanzamos, el 2 de diciembre de 2009, a las 9 de la mañana un Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet. Aquel manifiesto fue publicada en miles de webs y fue leída por millones de personas. Causando un impacto real en la sociedad de entendimiento de los peligros de la aprobación de estas medidas.
A partir de esa fecha y hasta el día de hoy se ha mantenido una larguísima discusión de todo tipo de temas relacionados con la propiedad intelectual, con las medidas que se deben tomar o no. Una cosa es clara: la Ley Sinde existe porque el proceso judicial español simplemente no ha dado la razón a la industria audiovisual cuando intentan demandar a personas por simplemente enlazar contenido. ¿Solución? saltarse por completo el proceso y entregárselo a una comisión designada por un ministerio presidido por una persona que tiene fuertes lazos con la industria.
El pasado 21 de diciembre el gobierno español intentó pasar la ley por un proceso express que al final falló. Ayer, después de intensas negociaciones entre el PP y el PSOE, unas ligeras modificaciones a la Disposición Final Segunda, se comunicó que votarán a favor de su aprobación en el senado. Así estamos hoy.
Algunos pedimos la dimisión de la Ministra de Cultura, otros renuncian a su cargo, otros lo apoyan, pero lo más importante, hoy, es hacerle saber a quienes nos gobiernan que no estamos de acuerdo con lo que nos están haciendo. ¿Cómo? en las urnas. La perdida de voto es como realmente los políticos se sienten afectados y es donde debemos de actuar como sociedad responsable que somos.

Copiar no es robar Albert Esplugas Boter

Salvador Sostres equipara la copia con el robo, y nos dice que si nos gusta la música la paguemos en lugar de descargarla. Su defensa simplista de la propiedad intelectual es meramente intuitiva y no tiene en cuenta una distinción básica en este debate: los bienes tangibles son de uso excluyente (si me quitan el coche quedo excluido de conducirlo), mientras que los bienes intangibles como la música, las invenciones o las ideas en general, no son de uso excluyente. La botella de Coca Cola que cita Sostres es un buen ejemplo: si yo te doy mi botella ya no puedo bebérmela, pero si te dejo copiar una canción puedo seguir escuchándola.
Vayamos primero a la teoría. La función del derecho de propiedad es evitar el conflicto en torno al uso de un recurso. De acuerdo con el principio de apropiación liberal, el derecho a decidir qué hacer con el recurso corresponde en exclusividad al individuo que tenga una reclamación más justa sobre él, que es aquel que le da utilidad antes que nadie lo haya hecho (o lo recibe de un tercero).
La propiedad intelectual no es coherente con este planteamiento. Imaginemos que Juan ocupa una parcela yerma de tierra y la cultiva, deviniendo propietario de ésta. Un individuo en la otra punta del país, Pedro, que jamás ha puesto los pies en esa parcela, concibe un nuevo sistema de regado. La lógica implícita en la propiedad intelectual sugiere que Pedro, en virtud de su invención, tiene derecho a impedir que Juan aplique esta técnica de cultivo en su parcela de tierra, o a cobrarle royalties cada vez que lo haga. Pero, ¿acaso no está Pedro violentando el derecho de propiedad de Juan, al impedirle que haga lo que quiera con la parcela que ocupó en primer lugar? ¿Por qué no puede Juan copiar esa técnica y aplicarla en su parcela?

Dependiendo del contexto copiar puede ser poco elegante o deshonroso. Nos molesta que se aprovechen de nosotros y es lógico que intentemos evitarlo. Pero hay numerosas formas legales de aprovecharse de la gente, desde el adulterio a la falsa promesa pasando por el chantaje emocional o el despotismo hacia un subordinado. Las leyes están para reprimir crímenes, no para imponer buenos modales y blindarnos contra nuestra inocencia.
Con todo, el acto de "copiar" no merece tan mala reputación. Forma parte de la vida, copiamos comportamientos y tomamos ideas de los demás continuamente, y en la mayoría de casos ni sentimos remordimientos ni el que concibió la idea se siente traicionado. El progreso humano está basado en la copia, en la emulación de ideas que han materializado otras personas en el pasado, en la mejora competitiva de las creaciones ajenas, en la incorporación y combinación de diversas ideas con sólo una pequeña aportación original propia.

Sostres aborrece a los holgazanes que parasitan la sociedad y no tengo nada en contra de esta postura. Pero si hoy estuviéramos pagando royalties a los herederos del inventor del supermercado, de la bombilla o del teléfono, ¿saldría Sostres en su defensa, o los criticaría por beneficiarse de privilegios legales a costa de otros potenciales competidores y el resto de la sociedad? ¿Cree Sostres que la legislación debe modificarse para que los modistos puedan proteger sus diseños, los arquitectos sus estructuras, los matemáticos sus fórmulas, o los coreógrafos nuevos movimientos de danza?

A lo largo de los últimos dos siglos en Estados Unidos los límites temporales del copyright se han dilatado con el evidente propósito de prolongar monopolios legales muy rentables para determinadas empresas (de 14 años se ha pasado a toda la vida del autor más 70 años). La legislación de patentes está tan alejada de su propósito oficial que hay compañías trolls que simplemente se dedican a patentar "invenciones" y a cobrar royalties sin producir nada, o lo que es lo mismo, a lucrarse extorsionando a las empresas que sí producen en base a esas ideas.

Nadie tiene un "derecho a la cultura" y es perfectamente legítimo que los artistas busquen mecanismos de exclusión que dificulten la copia. A lo que no tienen derecho es a llamar a papá Estado para proteger sus intereses a costa de la libertad de los consumidores, aplicando impuestos sobre la venta de CDs o persiguiendo a usuarios que descargan canciones que otros ponen a su disposición en la red. Sin olvidar que si tuviéramos que pagar por todo lo que "copiamos" rutinariamente porque nos gusta seríamos pobres al final del día.

Albert Esplugas Boter es miembro del Instituto Juan de Mariana, autor del libro La comunicación en una sociedad libre y escribe regularmente en su blog.

“Copiar es robar”: propaganda, lenguaje y pánico moral

Hemos escuchado hasta el cansancio sermones moralistas que no logran explicar convincente ni lógicamente el mantra de copiar es robar. En primer lugar copiar es una actividad humana fundamental en el proceso creativo, no se necesita P2P, un USB o una fotocopiadora para copiar. Un pizarrón y un gis son suficientes para copiar y enseñar a hacerlo.
Los defensores del copyright siempre olvidan especificar que ellos consideran que las infracciones al copyright equivalen a robar. Casualmente quienes sostienen y promueven esta línea de pensamiento incluyen a finísimas personas de moral inquebrantable como James Murdoch, quien declaró alguna vez que las descargas ilegales son lo mismo que robar un bote de Pringles o una bolsa.
Debería de haber el mismo nivel de sanción que con la propiedad. El contenido no es diferente. No son unos chavitos locos. No. Castíguenlos.
Otra figura ejemplar que utiliza el mismo argumento, sin dar evidencia de que así sea, es el Sr. Eduardo “Teddy” Bautista y su inolvidable "bajar música es como robar en unos almacenes".
Afortunadamente existen casos legales que sirven como precedente para fundamentar el hecho de que la infracción a derechos de propiedad intelectual no equivale a robo, lo cual permite dejar a un lado el pánico moral y enfocárnos en lo que dice la ley, tal y cómo piden los defensores de la propiedad intelectual como Murdoch, Teddy y otros, de una forma no muy clara.
Dowling v The United States es un caso fundamental que fue llevado a la Corte Suprema de Justicia estadounidense en 1985 que de hecho determinó que no es posible equiparar una infracción a la leyes de propiedad intelectual con robo:
La interferencia con los derechos de autor no equivale fácilmente con el robo, la conversión o el fraude. La Ley de Propiedad Intelectual, cuenta con un término independiente para definir a quien se apropia de forma indebida derechos de autor: "Cualquiera que viole cualquier derecho exclusivo del titular de los derechos de autor ", es decir, cualquiera que transgrede su dominio exclusivo (del propietario) de utilizar o autorizar el uso de la obra protegida en una de las cinco modalidades que se indican en el estatuto, 'es un infractor de los derechos de autor.’

Infractor no ladrón.

Y aunque obviamente las legislaciones son distintas — aunque se pretenda armonizarlas más con tratados como ACTA — y en muchos paises la infracción al copyright es penalizada, eso no significa que equivale a robo. De hecho casos que actualmente estan en proceso como el iniciado el día de hoy contra un jóven de 15 años en Suecia, son por infracción al copyright no por robo.

Yo como muchos, entiendo que el famoso “copiar es robar” es una propaganda que permea con éxito en algunos sectores, pero afortunadamente otros sabemos que repetir algo millones de veces no lo hace verdad. Probablemente estas posturas no desapareceran del área de comentarios de varios blogs críticos del decadente régimen de propiedad intelectual. Y no solo hablo de ALT1040, sucede también en TorrentFreak y bueno, en TechDirt hasta se ganaron una sección.

En mi caso, muchos comentarios me arrebatan carcajadas y otros mucha preocupación, especialmente aquellos que se atreven a poner el file-sharing y otros crímenes (como el asesinato) en el mismo costal sin ofrecer ningún fundamento y exaltando únicamente valores morales por medio de analogías y metáforas que no tienen sentido, pero sí ayudan a construír un significado legal necesario para poder legitimar el absurdo discurso de copiar es robar. Lo peor es que hasta los funcionarios públicos participan en la reproducción de este tipo de propaganda y hasta crean peligrosas analogías al respecto.

Colin Darch analiza en su investigación Ideología, Ilusión y el Régimen Global del Copyright (PDF) como funciona la construcción del discurso moralista en torno a la propiedad intelectual, siendo el principal problema que se utilize la palabra propiedad para construír significados en torno a temas como la autoría y la difusión de ideas.

Darch identifica 4 tipos de discursos: el de los convencionalistas, los deconstruccionistas, los campeones y los conjuradores, mismos que posiciona en una escala que califica el contenido de su discurso como propaganda o análisis y los cuales pueden ser críticos o carentes por completo de fundamento.

En términos amplios es inmediatamente obvio que los discursos dominantes generalmente aceptan el sistema de copyright como necesario y benéfico, a pesar de la calidad de su análisis. Los deconstruccionistas se representan por su rigor analítico y su posición crítica frente al sistema de copyright. La propaganda crítica efectiva, no existe.

El pánico moral estilo "copiar es robar" no es analítico ni califica como evidencia.. Los interesados en un poco de sensatez, ya sean piratas o corsarios del siglo XVI o del XXl, les recomiendo leer Pánico Moral y las guerras del copyright de William Patry (ahora asesor Senior de copyright para Google).

Los consumidores son el rey — no el control, no el copyright y no el contenido. Sin los consumidores, los derechos de propiedad intelectual y el contenido no tienen valor económico. El Copyright no es un polvo feérico que convierte todo lo que toca en valor económico por arte de magia.

El copyright no garantiza que un creador viva de su obra, ni que el respeto a una ley (que ya no sirve) vaya a generar empleos y bonanza. Lo que sí garantiza es la existencia de monopolios intelectuales.
Bla,bla-blab,.blaba, siempre es lo mismo nada se aclara todo se complica,como resolver tal dilema y ademas habia recibido un mail de una amigo en el cual compartia momentos de ocio y decia asi:
Te envío este correo para indicarte lo siguiente:
                Con motivo de la entrada en vigor, en España, de la “LEY SINDE”, la cual pretende proteger la propiedad intelectual, amenazando con multas de hasta 600.000€, a blogs que publiquen enlaces de descarga como el nuestro. Y para evitar una posible denuncia, te ruego que tus próximos aportes me los remitas a mí y yo los publicaré sin enlaces. El/la compañero/a que desee descargar cualquier serie o película, me lo solicita y yo se los remito.
                Otra opción es que publiques tus aportes (como hasta ahora) pero sin poner los links, remitiéndome a mí éstos para facilitárselos al compañero que lo pida.
Espero que me haya explicado bien.

                Gracias y un saludo
¿Alguien le encontro la vuelta?O simplemente el hacer un desafio ¿te obliga a buscar nuevas alternativas? Es por eso que Dios y el Diablo luchan incansablemente para que el hombre descubra que al fin es el motivo causante y fundamental de toda la Creacion,ya sea Manifestada o solo No  Manifestada
Diabolica-Mente Perfecto, recorde las palabras de mi Gran Maestro y segui buscando....